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Cómo acotar tolerancias en piezas de aluminio mecanizadas CNC — guía para cotizaciones más rápidas y precisas
Publicado 2026-07-23
Cada ± del plano es una promesa que el taller debe cumplir con decisiones reales de proceso: máquina, amarre, inspección. Un plano tolerado con criterio produce una cotización rápida y honesta; uno tolerado a lo bruto produce un 'no factible' o precisión pagada que la pieza nunca usa. Esta guía trata de poner el rigor exactamente donde la función lo pide.
Primero, clasifique cada cota: ¿es de la matriz o de la máquina?
Una pieza de aluminio extruida y luego mecanizada recibe sus dimensiones de dos lugares distintos. La sección transversal — paredes, ranuras, contorno — queda fijada en la matriz de extrusión, con la precisión que rigen las normas de extrusión (perfiles de precisión típicamente según EN 12020, del orden de ±0,1 mm). Los taladros, roscas, caras de extremo y cajeados se cortan después en el CNC, donde el límite lo ponen la máquina y el amarre — normalmente mucho más estrecho que cualquier prensa.
La mayoría de los problemas nace de mezclar ambas cosas: exigir números de mecanizado a la sección, que la prensa no puede mantener, o dejar holgura de extrusión en posiciones de taladros que el montaje no acepta. Antes de acotar, asigne cada dimensión a su dueño: la sección, a la norma de perfil; las características mecanizadas, a tolerancias CNC.
Tres capas: tolerancia general debajo, críticas marcadas encima, datums para las relaciones
Un plano sano está estratificado. Capa uno: una clase de tolerancia general en el cajetín (ISO 2768 clase m o f es lo habitual para características mecanizadas), que cubre en silencio todas las cotas que no gobiernan el montaje. Capa dos: las pocas cotas que de verdad deciden el ajuste — rara vez más de cinco — llevan su ± propio. Capa tres: todo lo que importa respecto a otra cosa (un patrón de taladros contra un borde, cara contra cara) se expresa con datums y tolerancias geométricas, no con una cadena de cotas lineales peleándose entre sí.
Una comprobación útil: cuando más del ochenta por ciento del plano viaja sobre la tolerancia general y solo un puñado de cotas está apretado individualmente, quien cotiza ve de un vistazo dónde va el esfuerzo de proceso — y la cotización lo refleja.
Por qué 'todo a ±0,01' mata la cotización
Escribir un número muy estrecho en el cajetín y dejar que todo el plano lo herede es la bandera roja más común de la mesa de cotización. Obliga a pasar cada chaflán y cada borde sin función por el proceso más exigente y por inspección completa: el plazo se alarga, el precio sube, y nueve décimas partes de esa precisión no aportan nada a la pieza.
Peor aún: oculta lo que de verdad le importa. Díganos en cambio qué dos o tres características van apretadas porque algo se monta ahí. Conociendo la función, muchas veces empujamos en sentido contrario: señalamos dónde un valor más holgado no cambia nada, para que el presupuesto de precisión caiga donde rinde.
Tres costumbres del aluminio: amarre, calor y crecimiento del recubrimiento
El aluminio se mecaniza de maravilla, pero tres costumbres suyas deben entrar en sus decisiones de tolerancia. Primera: las paredes finas ceden bajo la fuerza de amarre — el fallo clásico es un alojamiento redondo mientras está amarrado que salta a ovalado al soltarlo. Deje al proceso algún sitio por donde sujetar la pieza, o acepte apoyos auxiliares junto a paredes finas críticas.
Segunda: el aluminio dilata aproximadamente 23 µm por metro y por °C. En piezas largas medidas con salto térmico los números derivan — las cotas de precisión se refieren a la temperatura normalizada de inspección de 20 °C, y en longitudes críticas largas conviene decirlo en el plano.
Tercera: el tratamiento superficial cambia el tamaño. La película anódica corre entre 8 y 30 µm (crece más o menos mitad hacia dentro y mitad hacia fuera del metal base); el polvo añade 60–120 µm. En alojamientos y ejes de ajuste fino, indique si las cotas valen antes o después del tratamiento, y pida enmascarado para roscas y taladros de precisión que deban quedar desnudos.
La comprobación de sesenta segundos antes de enviar
Repase la tabla siguiente antes de que salga el plano. Cada línea sin cumplir suele costar una ronda extra de preguntas antes de que pueda volver un número.
| Comprobación | Por qué importa |
|---|---|
| Clase de tolerancia general en el cajetín (p. ej. ISO 2768-m) | Cubre el grueso del plano y nadie tiene que adivinar |
| Críticas con ± propio — cinco o menos | Muestra exactamente dónde van proceso e inspección |
| Datums allí donde unas características se relacionan con otras | Mantiene limpia la cadena de tolerancias |
| Indicado si las cotas valen antes o después del recubrimiento | Las películas de anodizado y polvo se comen la holgura de los ajustes finos |
| Aleación con temple, completa (6061-T6, no solo 6061) | El temple fija propiedades mecánicas y comportamiento al corte |
| Roscas completas: métrica, profundidad, enmascarado | Las roscas son la fuente más común de retrabajos — especifíquelas una vez, se hacen bien una vez |
Resuelva las dudas de tolerancia en la mesa de cotización, no en la línea
En nuestro flujo, todo plano pasa una revisión de ingeniería antes de ponerle precio: qué puede mantener la prensa, qué debe rematar el CNC y dónde una tolerancia choca con un tratamiento superficial se señala — con propuesta de solución — en la respuesta. Cuanto más limpio el plano, más corto ese ciclo; la mayoría de los planos bien estratificados reciben su lectura de viabilidad el mismo día.
Y si no sabe cómo tolerar una característica, no decida por nosotros: describa la función y la pieza que acopla en una nota, y fijamos la acotación juntos.